domingo, 28 de noviembre de 2010

Enhorabuena

27 de Noviembre de 2010 será una fecha que siempre recordaremos como la primera vez, fuera de la autoescuela, que Brianda conducía un coche legalmente. Pese a ser una novata, nos sentimos muy a gusto durante el trayecto, ya que, aunque iba despacito, se notaba que no le habían regalado el carné. El susto más grande del trayecto fue que una esquina estaba la policía, pero se paro en el stop, miró que no viniera ningún coche, y reemprendió la marcha, sin ningún problema.
Desde aquí le deseo muchas felicidades por esta nueva experiencia, y que siga con este ritmo, para que un futuro próximo, sea piloto de Formula 1.

También quiero animar a Carla para empiece a conducir en cuanto pueda, y si atropella a alguna abuela, que no se preocupe, que quedan muchas en el mundo. Y a Marien, para que se relaje al volante y apruebe el examen, que sabemos que ella puede.
Y a ver si yo me animo algún día de estos, pero puede esperar, no hay prisa.

.Side.

domingo, 7 de noviembre de 2010

Barcelona '10

Bueno, después de unos días de descanso, ya va tocando contar todo lo vivido este año en Barcelona.


Antes de empezar con toda la movida, cabe destacar lo vivido la noche anterior al viaje:

Metí la ropa que necesitaba y mis ocho ruedas en la mochila, junto a la cena; cogí la guadaña y me monte en la bici, me despedí de mis padres, y me puse en marcha hacía el piso. Allí, todo parecía normal a mi llegada, pero poco a poco, la casa se fue transformando en una película de terror. Que si una enfermera loca por un lado, una kendo asesina muy sexy, un hombre invisible con gafas de sol, otra enfermera muerta hecha una pena, una chica gorro un tanto rara y una muerte con manos de humano. Cuándo ya nos habíamos vestido y maquillado para la ocasión, saque mis queridísimos NRK de la mochila y me los puse, siguiendo el ejemplo de mis compañeros. En total, salimos del piso seis personajes, cuatro con patines y dos con bici. La ida hacía el Palau fue interesante. Allí por donde pasábamos, la gente se quedaba mirándonos como si fuéramos unos bichos raros, pero no nos importaba, ellos no sabían lo que iba a suceder esa noche. A nuestra llegada al Palau, todo parecía como una película; más de 30 personas en patines disfrazadas para la ocasión. Y allí nos acoplamos a cuatro personas que nos estaban esperando, entre ellas un payaso loco y Hannibal Lecter. ¿Otros disfraces curiosos?, claro, Regan MacNeil, Drácula, Frankenstein, momias, muertos, psicópatas... resumiendo, todo tipo de criaturas espeluznantes. En la ruta, como ya se podía esperar, la gente de a pie se nos quedaba mirando, sorprendida, como si no se pudieran creer lo que estaban viendo, incluso algunos estaban grabando con el móvil para demostrar que lo que habían visto era real. Fue una gran noche, y en vez de haber gritos de terror, hubieron muchas risas.

Después de todo, tocaba quitarse el maquillaje, los disfraces y bajar los pies a la tierra, aunque solo fuera por un par de horas. En el camino hacía mi casa, fuimos de la forma más rápida que se nos ocurrió para llegar lo antes posible, las cuatro chicas en dos bicicletas con sus respectivas mochilas y yo con mis Fila. Al final fuimos andando, ya que quedaba bastante tiempo y no quedaban ganas para pedalear, así que ralentizamos el ritmo. A nuestra llegada, cada uno de nosotros hizo lo que ya se había acordado anteriormente: Carla y Marien se acostaron para coger algo de fuerzas; Brianda y Tamara se quedaron en el ordenador buscando sitios para hacer la ruta que horas después haríamos; y yo, a la ducha y a prepararme la mochila.

Llegada la hora, tocaba sacar de la cama a las marmotas, que costo unos diez minutos, y una vez preparados todos, en marcha a la estación de autobuses. Cuatro en un coche, y Brianda, por segunda vez gracias a mi, viajando en moto. Llegados a nuestro destino, se podía apreciar ya a mucha gente esperando algo, así que nos unimos a ellos. Las chicas aquí empezaron con su bromita de que parecía un travesti, dado que el maquillaje de los ojos no se me había ido del todo. Entre risas, aparecieron dos autobuses que aparcaron frente a todos nosotros... era la hora de subir a ellos para emprender el viaje esperado durante semanas. Los primeros minutos en el autobús fueron, como decirlos, muy violentos. Menos mal que disponía de mi ipod para transportar algo coherente por mis odios hasta el cerebro, de lo contrario, se hubiera suicidado repentinamente. ¿Por qué?, simplemente por los comentarios realizados por uno de los organizadores, que aunque la mayoría de gente se reía, yo me quedaba flipando.

Primera parada para descansar y primeras impresiones del viaje. Los cinco estábamos como locos de llegar pronto, de poder pisar esa majestuosa ciudad. Aparte, que algunos habíamos vencido al sueño, y no podíamos dormirnos, con lo que la espera se ampliaba.

Por fin, pude ver el primer síntoma de que habíamos llegado. Mis ojos se iluminaron al ver el municipio donde los hermanos Muñoz se han criado, y de donde he escuchado varias historias sobre ellos, Cornellá de Llobregat. Si hubiera tenido aunque hubieran sido solo un par de horas libres, sin dudarlo hubiera ido a ver cada rincón.

Al bajar del autobús, de podía ver una inmensa cola de gente cosplayada. Como se había acordado, dejamos allí a Car-Ma y nosotros nos fuimos, como el año anterior, a ver Barcelona.

Empezamos yendo a uno de los sitios que más cautivaron nuestros corazones el año pasado, el metro. Al llegar allí, vimos salir de la estación a un asesino que iba a marcar tendencia este año... the murderer of the spoon. Compramos los billetes y fuimos hacía la Plaza Catalunya, como cuando nos reencontramos el año anterior. A nuestra salida, pudimos ver los magníficos edificios que nos rodeaban, como la Fnac, o El corte ingles, nada comparables a los que tenemos aquí. Un par de fotos y a seguir con nuestro camino. El siguiente destino eran las ramblas, aparte de por ser una calle impresionante, teníamos que desviarnos en un par de sus callejuelas para encontrar sitios importantes. El primero de esos sitios era el Mercat de la Boqueria. Resumido en dos palabras: una pasada. Todos los puestos tenían una pinta excelente, y allí los aromas se mezclaban con el aire, dando al estómago una razón para pedir comida. Cuándo conseguimos salir de allí, nos pusimos en camino al Museu de l'Eròtica, pero andando por callejuelas, lo dimos por perdido, aunque, más que nada, solo era curiosidad. Seguimos el trayecto, y nuestro próximo destino era el Museu de Cera. Al llegar, se podían ver varias figuras puestas por la fachada, y nuestras ganas de entrar aumentaban. Pero al llegar a la puerta había un problema, el museo estaba cerrado, y no abría hasta después de tres horas, así que decidimos en no entrar, y si nos sobraba tiempo, iríamos. Luego, nos metimos por un callejón, que iba a parar a un bar, pero no uno cualquiera, era El bosc de les fades. Cuándo cruzamos la puerta, parecía como si hubiéramos llegado a otro sitio, como si hubiéramos salido de Barcelona. Todo el local, absolutamente todo, estaba decorado como si fuera un bosque. Árboles en vez de paredes; troncos que subían hasta el techo, y a su alrededor una tabla, para formar la mesa; faros colgados de los árboles, que aunque no iluminaban todo, le daban un aspecto misterioso; incluso había como una pequeña charca, con estalactitas por encima. Un verdadero regalo para la vista, que a mi parecer, es como si estuviera dentro de uno de los discos de Mägo de oz, La ciudad de los árboles. Al salir, emprendimos el viaje, continuando con La Rambla, para llegar al Mirador de Colom. Un par de fotos y seguimos hasta llegar al lugar donde acabo nuestra aventura el año pasado, las escaleras del puerto. Dónde pudimos disfrutar del mar a la vez que recuperábamos energías. Mencionar, como no, a las grandes protagonistas de la comida, a las gaviotas que acudían para ver si podían pillar aunque solo fueran unas migajas, y según mi opinión, no comieron nada mal. Mientras tanto, apreciábamos el Telefèric, que nos hubiera gustado mucho subir, pero íbamos justos.


Al acabar de reposar, nos pusimos de pie, cogimos nuestras mochilas, y al camino. ¿Próximo destino? El Parc de la Ciutadella. Al llegar, debatimos entre los tres si entrabamos en el zoo, pero al final decidimos que no, ya que el tiempo por partida doble no iba muy bien, así que a seguir caminando, hasta que llegamos a una especie de lago con bichos acuáticos donde se podía alquilar una barca y pasear. Fue un rato bastante divertido, ya que pusimos en práctica nuestras habilidades con los remos. Luego, llegamos a un lugar donde nos quedamos con la boca abierta, La Font de la Ciutadella. Acto seguido, fuimos al Arc de Triomf, donde nos reunimos con Car-Ma, para acabar yendo a Rambla Catalunya, 34. Imagino que esto no os dirá nada, simplificando, el edificio donde se rodó la película “REC”. Después, cogimos el metro, y directos al salón del manga, a cenar a un bar que ellas tenían echado el ojo del año pasado. Al salir, nos encontramos con Vanian, y por fin “cumplí” mi promesa del verano de que iría a verle. Finalmente, llegó la hora de subirnos al autobús e ir al hotel, después de un día tan duro.

Una vez allí, tocaba enterarse en que habitación dormíamos, aunque daría igual, ya que dormimos los cinco en una. Luego era la hora de quitarse las zapatillas y cambiarse de ropa, preparar los despertadores, y una vez hecho todo, de dejarse caer sobre la cama y cerrar los ojos.

Al despertar, se veía un cielo algo nublado, síntoma de que no haría un buen día, pero nos daba igual, ya que íbamos a entrar todos al salón. Nos vestimos, guardamos todo y a recepción, con los demás. Al salir, como ya se preveía, se puso a llover, y Tamara que es muy lista, se había llevado un paraguas por si los casos, cosa que le vino bien a una chica cosplayada, que le preguntó si podía llevarla. Brianda uso un mapa enorme de Barcelona que había cogido de la mesa de recepción, donde al menos cabían tres personas apretadas. Una vez en el bus, como las tres veces anteriores, ipod, y a esperar.

La parte del salón voy a intentar contarla de la forma más rápida posible. Llegamos a la entrada, compramos las entradas, y para dentro. Se podían canjear por mangas, cosa que Bri y yo no hicimos, pues preferimos guardarnos la entrada de recuerdo. Luego empezamos a dar vueltas por allí, en donde yo iba muy perdido, pues no me sonaba nada de nada. Después en la sala de los video juegos, Bri probó el Fable III; Carla bailó la canción de Poker Face, y acto seguido lo hizo Bri, con la peculiaridad de que a su espalda la bailaba también Carla, que se ve que se quedo con ganas de más; luego, como no, tocaba una canción a la guitarra y batería del guitar hero a manos de las gemelas, que por cierto, fue un pequeño desastre; luego tocaba saltar en un entretenido juego donde “manejas” una balsa y tienes que coger puntos mientras desciendes por aguas salvajes, en el cual Marien y yo les pegamos una paliza a Bri y Carla; y por último, unas clases de conducción dadas por las cuatro chicas. Al lado de esta sala, había otra en donde se hacían preguntas sobre series, y después de esa, sobre canciones de animes, que Bri-Car-Ma participaron. Ninguna pasó de la primera ronda, pero lo hicieron muy bien. Luego una de las cosas que me encantó, fue el ramen, que aparte de los fideos largos, llevaba zanahoria, trozos de carne... una delicia. Por último, lo más entretenido fue la ginkana. Quitando las preguntas y lo de dibujar una zampakutoh, las pruebas fueron:

1ª - Teníamos que crear un Haiku.


2ª - Car-Ma tenían que llevar un chico alto, y nosotros a un no-muerto.

3ª - Tocaba cantar una canción, que eligieron la de Conan.

4ª - Crear letra de un anime y de canción una ya hecha. La hicimos de Pokemon.

5ª - Tocaba representar una escena, que también elegimos de Conan. Donde pintamos a Marien con un rotulador, en plan de que el autor del crimen había dejado una huella, yo hacía del inspector, que me equivocaba de culpable, entonces llegaba Bri de Conan y me dormía, haciéndose pasar por mi y descubriendo al autentico criminal.

6ª - Adivinar y dibujar un personaje.

Al acabarla, había que salir ya de allí, pero nos costaba mucho, aunque cada uno tenía su propia razón de no abandonar el recinto, pero había que volver ya al sitio de reunión para coger el bus que nos traería de vuelta. Y ya, como costumbre del viaje, al subir al bus, ipod. En la parada de reposo, nos pusimos todos juntos para hacer la foto oficial del viaje. Unas horas después, veíamos de nuevo nuestra querida ciudad, aunque se nos hiciera raro.

En resumen, un gran viaje, pero lo que más hizo especial ese viaje fueron ellas, que desde aquí, pese a que me sentí solo en algunos momentos del viaje, quiero darles las gracias, pero no solo por el viaje, sino por todo. Gracias chicas por estar siempre ahí.

.Side.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Nothing

Como ya dije anteriormente, estos días se presentaban moviditos, y así han sido.

En estos momentos, solo voy a decir que todo fue una pasada, por que no me apetece ponerme a narrar todo... así que cuando suba unos peldaños del pozo, contaré todo...

domingo, 24 de octubre de 2010

The greatest friends

Un buen grupo de amigos, una casa donde estar, un cierto retraso mental... es lo mejor que le puede pasar a uno en estos momentos tan "malillos". Después de todo, ¿que hay mejor que unas risas?


Lo primero que puede recordar mi memoria, fue lo del 16-17. Podría empezar a mencionarlos, pero ellos ya saben quienes son. ¿Pues que mejor que vernos las cuatro primeras películas de Saw?, pues no hay nada como eso, ya que nos viene super bien para cuando vayamos a ver la VII al cine. Increíbles dos días que se quedan para la posteridad. Y bueno, esto nos lleva al siguiente fin de semana, en donde los videos y las fotos no faltaron.

Como plato fuerte, el gran video de Harry Potter (http://www.youtube.com/watch?v=biNjF6YaDbY), que si se me permite, desvelaré lo que pasaba detrás del sofá.
Para empezar, estábamos todos arrodillados, y con todo el material por los suelos para cuando lo fuéramos a usar. Para la primera toma, todo iba bien, hasta que, cuando le tocaba salir a Tamara, le di un golpe en la boca y le sangró un poco la encía, que desde aquí, le pido otras diez mil disculpas. Luego ya para la segunda toma, todo fue mas o menos mejor. Lo que no se apreciaba a simple vista, es también lo que lo hace más anecdótico. Como cuando teníamos que gritarnos Brianda y yo, que le pego un codazo en las costillas para advertirle de que lo tenemos que hacer ya; o que cuando sale Voldemort, Bri iba palpando el suelo en busca de la batuta, y no la encontraba, y finalmente Carla se la dio, de tal forma, que cuando da los golpecitos, se aprecia el como la cogió... resumiendo, que pasamos diez minutos bastante divertidos.

También como segundo plato, y no menos apetecible; cuatro personajes, que no se nos puede llamar de otra forma, bailamos la canción de “all the single ladies”, viéndola desde el portátil. No es por presumir ni nada, pero nos quedo muy bien.

Otro gran momento, el de las fotos. Como ya viene siendo de costumbre, no podía faltar mi paso por la “peluquería” y el vestidor. De el resultado no se esperaba menos, salieron unas fotos super chulas de todos juntos, y las individuales estuvieron geniales, aunque un poco mas de picante no hubiera venido mal.

Total, otro gran fin de semana, que ahora, son los únicos días que se pueden aprovechar, ya que entre semana toca instituto/universidad y es una movida quedar... como se añoran los días de verano.

Y bueno, poco mas que contar, solo quedan cinco días para el hat-trick:
· Viernes 29: Ruta de disfraces
· Sábado 30: A las cinco de la mañana, Barcelona.
· Domingo 31: Halloween
· Lunes 1: Fiesta

Nos vemos pronto.

.Side.

martes, 19 de octubre de 2010

Next level

De pequeños, muchos pensamos que nunca vamos a crecer, que todo va a ser siempre un juego, que todo van a ser risas. Pero eso no es así. Las cosas cambian, y si no pasas al siguiente nivel, parecerás un auténtico capullo. Es verdad que también te puedes divertir como antes, pero quitando las tonterías de niños.
Si, es cierto, ya tengo la mayoría de edad, ¿y que es lo primero que hice con ella?, pues lo normal en estos casos, ir a donar sangre. Y no fui solo, arrastré conmigo a cuatro chicas maravillosas, que se ofrecieron sin ninguna duda a venir. Claro esta que podríamos haber llenado la sala de donación, pero muchos no pudieron ir, pero de algún modo, estaban allí. A lo que iba, primera vez, y primera buena experiencia. Tamara no pudo donar, por qué ya lo había hecho en Agosto; a Marien no le dejaron por su peso... Pero hay estaban las gemelas, Brianda y Carla, una a cada lado de mi, dando su sangre para gente que la necesite.


Luego, lo que mas recuerdo, son los días posteriores. El viernes, con Brianda hasta las tantas de la noche, aprendiendo cosas en la televisión, como la palabra "Bukakkeru". Después el sábado, con la mini fiesta organizada en casa, gracias a que mis padres se fueran el fin de semana al pueblo. Y ya que estamos, quería dar las gracias a los que pudieron venir, ya que hicieron la noche un poco mejor. Y a las que no pudieron, no pasa nada, ya que solo es una noche, por detrás quedan muchísimas más que hemos compartido.

Resumiendo, que estos dieciocho son gracias a vosotros, por qué estáis ahí siempre que lo necesito, ya sea para reír o para llorar. Os quiero, ahora y siempre.

.Side.

viernes, 15 de octubre de 2010

18 (Relato corto. 2)

- 18... ¿Podrías explicarme que tiene este número de especial?

-Tampoco lo se muy bien -respondió ella-. Te podría contar muchas cosas sobre él. Por ejemplo, te podría decir que el 18 de Junio de 1815, Napoleón Bonaparte tuvo que renunciar al trono por segunda vez al ser derrotadas sus tropas en la batalla de Waterloo. O que el 18 de Enero de 1919, inició la Conferencia de la Paz de París, tras la primera guerra mundial. También, el 18 de Diciembre de 1940, Hitler mandó a sus generales que prepararan la invasión a Rusia. Luego, el 18 de Abril de 1942, los portaaviones americanos realizaron el ataque de Doolittle sobre Tokio, como respuesta tras el bombardeo a Pearl Harbor. Y...

- ¡¡¡BASTA!!! -chilló él, desesperado al oír tanta información-. ¿Qué me estas contando? Eso no me sirve para nada. Yo simplemente... quería saber... lo...

El chico despertó con el sonido de la alarma, y miró por la oscuridad de su cuarto, buscando a la chica que había aparecido en sus sueños, pero no estaba. Así que se dispuso a seguir la misma rutina de todas las mañanas. Pero algo era nuevo, acababa de cumplir la mayoría de edad, así que ese día, era un tanto especial.
Al volver del instituto, estaba muy contento. Cenó muy deprisa y se fue enseguida a dormir, con la esperanza de que sucediera.

El chico vago por oscuros pasillos, escuchando chillidos que procedían de bocas dibujadas en el aire. De repente, al final del pasillo, apareció una silueta, mirándole fijamente con unos ojos rojos.
Al ver que se acercaba, se dio media vuelta y empezó a correr. De pronto, de la nada, surgió una puerta, sin pensarlo, se metió dentro, con la esperanza de dar esquinazo a aquel monstruo. Cuándo se giró, la vio a ella, igual que en la noche anterior.

- Hola de nuevo, ¿cómo est...?

- ¡Gracias! ¡Gracias! ¡Gracias! -le cortó él de repente-. Muchísimas gracias.

- ¿Y eso? ¿Por qué? - dijo ella extrañada.

- Primero, antes que nada, dártelas por haber hecho aparecer la puerta, aunque esto sea un sueño, ese tipo de ahí fuera daba mucho miedo. Y después, te las doy por haberme dicho ayer todas esas fechas.

- ¿Y eso? Ayer no parecía que te gustara tanto.

- Es que veras, hoy en clase, la profesora de historia nos ha hecho una serie de preguntas, ¡y cuatro de las cinco son las que me dijiste! Y también, que... ¡por fin!, una chica de clase que me gusta, ha hablado conmigo, y me ha dicho que algún día podríamos quedar.

- Bueno, después de todo, me alegro de que te gustara lo que te dije.

- Esto... -dijo él entrecortadamente- respecto a lo del dieciocho, ¿me puedes decir por qué...?

- Pues mira, el dieciocho es el número atómico del argón; también es el único número aparte del cero que es igual a dos veces la suma de sus dígitos decimales; en la mitología china, el infierno tiene dieciocho niveles; en un campo de golf, es el número que hay de hoyos; en... los...

Despertó, algo decepcionado por no haberle podido preguntar lo que quería, pero ya sabía, que si aquella extraña mujer le había dicho todo eso, sería por qué de algo le iba a servir.

De nuevo, como el día anterior, llegó a casa contento, pero por más razones. Una razón era que era viernes; otra, que de nuevo le habían valido las respuestas que le dijo la mujer; y por último, que la chica le había propuesto de quedar al día siguiente para ver una película e ir a tomar algo.

Se fue a la cama, y cerró los ojos impaciente, deseando dormirse. De nuevo, apareció en un oscuro pasillo, pero esta vez, no habían otra salidas, solo podía ir hacia delante. Caminaba sin parar, tocando las paredes por si encontraba una puerta oculta, hasta que, de pronto, aparecieron unas llamas, y entre ellas, un hombre, gritando de satisfacción. El chico se giró para correr, pero se dio contra una pared, no había avanzado nada, los pasos dados eran una ilusión. La silueta empezó a caminar hacía él, sin dejar de reírse. Él cerró los ojos, como sabiendo que de pronto aparecería una puerta que lo sacaría de allí, pero ninguna puerta apareció. El monstruo se estaba acercando más que la otra noche. Cuándo los abrió, vio que solo los distanciaban unos tres metros. Palpó la pared que tenía a sus espaldas, y logró tocar algo redondo. El chico giró el pomo de la puerta y entró.

- Hola -le dijo una cara sonriente-.

El chico no pudo articular ninguna palabra, estaba blanco, y con la mirada fija en ninguna parte.

- ¿Te pasa algo?

Finalmente, reaccionó.

- Pues veras, cada vez que vengo aquí, aparezco en un sitio oscuro. Y hay un hombre que viene hacia mi, como si quisiera hacerme daño.

- No tienes por qué preocuparte. Después de todo, esto es un sueño, ¿no?

- Si, supongo. ¡Ah!, otra vez, gracias. De nuevo me sirvió lo que dijiste. Y lo mejor, es que he sorprendido aún más a la chica, y me ha dado un beso en el recreo.

- No hay de qué. Disfrutala mientras puedas.

- ¿A qué te refieres?

- Me refiero a que solo queda un día para que sea dieciocho de octubre.

- Si, eso ya lo se, ¿y qué?

- Pues que... vas a morir.

El chico, al levantarse sobresaltado, se calló de la cama. No daba crédito a lo que acababa de escuchar. La mujer que tanto le había ayudado, que tantas cosas le había predicho, le había dicho que iba a morir. Intentó tranquilizarse, solo era un sueño, no le iba a pasar nada malo. Todo estaba en su imaginación.

La tarde con la chica le fue estupenda, a veces estaba algo ausente, debido a la predicción, pero quitando eso, fue una maravilla rozar sus labios con los suyos.
Al llegar la noche, tomó varias precauciones para no quedarse dormido. No quería pasar por todo lo pasado las noches anteriores. No quería que nada estropeara aquel momento guardado en su memoria.

El domingo transcurrió sin muchas novedades. No puedo quedar con su chica debido a que esta tenía que irse al pueblo, así que dedicó la mayoría del día a jugar al ordenador. Pero llegada la noche, no tuvo mas remedio que ir a la cama, y cerrar los ojos, y esperar a que no pasara nada.

Esta vez, apareció en un escenario mucho más alegre que en los últimos días. Estaba en u bosque, con cientos de animales a su alrededor. Hasta que, una voz empujada por el viento, le susurraba al oído:

- ¡Vas a moriiiiiiir!

De pronto, todo se volvió oscuro y negro, y a su lado vio una sombra, esa sombra que tanto lo había atormentado durante las últimas noches. Sintió que algo lo agarraba del cuello y le giraba la cara, para encontrarse cara a cara al hombre de sus pesadillas. Este le sonrió, y tras decirle una vez más la frase, desapareció, con todo su “mundo”.

Se levantó, aún eran las cinco de la mañana, pero no quería volver a dormirse, no después de lo que había pasado. Era lunes, y tocaba volver al instituto, y eso era bueno, ya que vería de nuevo a su novia. Pero tampoco descuidó el mensaje que le habían dado, tenía que andarse con mucho ojo, por si acaso.

Llegaron el final de las clases, y no paso nada extraño. Salieron juntos, así que decidió acompañarla hasta su casa, ya que no quería estar en otro lugar que no fuera con ella.

Al despedirse, el chico vio algo extraño por la calle. Pudo ver una silueta parecida a la de sus sueños. Acto seguido, corrió en ninguna dirección, asustado. De vez en cuando, volvía la vista atrás, en busca de su perseguidor. Se escuchó un fuerte pitido. Y todo se volvió oscuro para él.

-¡Hola! -le saludó ella con su sonrisa. 


- ¡Tú! ¡Tú me has hecho esto! Yo... yo no había hecho nada malo. Simplemente quería saber el por qué de que los dieciocho años se consideren tan importantes. Y de repente, mis sueños fueron ocupados por una silueta tenebrosa y por ti. ¿Qué ha pasado? Quiero una explicación.

- Veras, ese número es como cualquiera, su significado solo es representativo. Pero tu buscabas una respuesta que resolviera tus dudas, y por cada aparición que hacíamos, debías de pagar con un poco de tu vida.

- ¿Ahí el por qué de la silueta? -dijo, mucho más calmado.

- Exacto. Y también te diré otra cosa. Lo único que importaba, era que tenías que vivir tu vida sin miedo, disfrutando al máximo, sin temor de lo que podría pasar. Pero tu te empeñabas en buscar respuestas a tonterías. Esa silueta que viste, no era nada, pero tuviste que salir corriendo, y por tu miedo, te atropelló un coche. Pero bueno, ya no puedes hacer nada, estarás encerrado aquí para siempre.

"Disfruta al máximo de lo que tienes ahora, por qué no sabes cuándo las cosas van a cambiar"

.Side.